jueves, 6 de abril de 2017

Crónica de la presentación

Para asegurarme de que hubiera comentarios suficientes en la presentación de Las crónicas del templo negro, invité más personas de la cuenta. Como me empeciné con encontrar un espacio que no solo aceptara alquilar como servicio por dinero, sino que acogiera la presentación como un acto de promoción mutua, acabé dando varias vueltas por la ciudad. Finalmente me reencontré con Renso González, comiquero indoblegable que durante más de una década ha editado el fanzine Carboncito y actualmente administra la sede de una librería artística a media cuadra de Quilca.

En contra de mis expectativas, el día de la presentación aparecieron todos los hablantes convocados dispuestos a comentar. También asistió bastante público como para llenar en su totalidad el espacio de la librería. Los cuatro presentadores nos arrimamos en un sillón que nos acabó quedando pequeño. Hans Rothgiesser, autor de El Heraldo en la Barca y Réquiem por Lima, interpretó la estructura del libro como una de desarrollo y crisis. Luis Arbaiza, autor de Thecnetos que me inició en el proceso de autoimpresión, más bien elogió la constancia con la que el libro presenta sus hechos, así como su dimensión existencialista. Y finalmente Héctor Huerto, editor de la revista Relatos Increíbles e historiador de profesión, resaltó la concordancia histórica de las crónicas y el carácter experimental de editar un libro como este. Hans y Luis posteriormente han publicado, en sus respectivos blogs, versiones escritas de sus comentarios.


[E]ste libro es la creación de una mitología propia. Esto no es solamente la presentación de ciertos personajes sobrenaturales con un origen incierto, sino todo el marco que se genera. Desde las citas hasta las especulaciones del narrador imaginario sobre distintos elementos del universo en el que la historia transcurre. Esto incluye, además, un estricto código de conducta por parte de estos personajes, que tendrá que irse adaptando a las circunstancias.  No obstante, -y aquí lo genial- cada personaje lo irá adaptando a su manera, de tal manera que se irá creando de a pocos un conflicto que nadie ve venir, ni siquiera el recopilador de las crónicas. Pero sí el lector, si es que éste está atento.


[E]s como la alquimia de un científico loco que jugara con palabras, sintaxis y semántica para crear vida de las inertes letras del alfabeto, eso que puede hacer la literatura que la narración no puede y que, según el primer Wittgenstein, el lenguaje no debería  hacer: decir lo que es imposible de experimentar en el mundo real. 

Entre los asistentes también se encontraban varias personas interesantes que aun no conocía o había dejado de ver hace tiempo. Escritores, lectores críticos y editores, dibujantes e historietistas, actrices y cinerastas. Con todos ellos haré lo posible por mantener contacto, ahora que la distancia vuelve a extenderse. Agradezco también a Katherine Yábar por las fotos del evento.


Para los que no pudieron asistir y aun buscan adquirir el libro, debo aclarar que en esta ocasión he preferido una distribución más puntual. La experiencia me ha mostrado que, pese al arduo esfuerzo de varios amigos, la distribución amplia en Lima es tediosa e ineficiente. Por eso, Las crónicas del templo negro está, hasta ahora, solo disponible en la librería Arcadia Mediática (Jr. Rufino Torrico 885, Lima, a media cuadra de Quilca; y Calle Alcanfores 295, Miraflores) así como en ferias.

La próxima será el Festival del Día del Cómic (antes llamado día del cómic gratis - pero ni la entrada ni los cómics son gratis), donde el grupo Punto Aparte estará ofreciendo el libro junto a sus historietas de terror. Será del 5 al 7 de mayo en el Campo de Marte. Más adelante, espero que también se pueda hacer presente en la Feria del Libro en Julio.

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