jueves, 28 de enero de 2010

Posvanguardismo

¿Para qué escribir hacia el desierto? Las vanguardias ya hace un siglo que destruyeron todo y los niños ignorantes por imitarlos ahora sólo queman basura y creen que la belleza es el olor del caucho ardiendo. ¡Escribamos nuevos rascacielos! Con ideales de acero y prosa de concreto, que sus puntas ardientes quiebren la piel celeste, que sus simientos sean tan poderosos como para que sus picas entren con la fuerza capaz de desterrar a los más antiguos dioses que el olor del caucho oculta y hace engordar; y ,expulsándolos, marcar por fin un nuevo faro humano en las alturas.

sábado, 23 de enero de 2010

Pasajera en tránsito perpetuo

Y pensar que antenoche esantaba a los mosquitos mientras intentaba dormir denudo y con la ventana abierta. Ahora apenas pongo un pie en la calle siento el golpe del hielo seco en mi cara. Chompa gruesa, casaca, bufanda, pantalón doble, guantes y gorro no son suficientes para escapar del frío. Esto ha de ser como lo que llaman un baño suizo. Más aun pensando en que en dos semanas estaré de vuelta. No logro imaginar aún mi posición en el mapa, simplemente me siento fuera de todo espacio. Dicen que Berlín ya no es el que solía ser, pero yo tampoco soy quien era y a estas alturas, tras siete horas varado en el aeropuerto de Quito, una en Guayaquil y tres en el de Madrid-Barajas, al fin entiendo en carne propia el sentido de la canción de Charly. Ya nada podría sorprenderme o dejar de hacerlo, todo es igual de extraño, y el cambio hacia el frío se vuelve uno más en una larga espiral caótica. Un ennui global.

jueves, 14 de enero de 2010

Reformas de sangre

A la dirección de la Academia Cross
¡No somos astronautas! ¡Somos depredadores!
No podemos tolerar que nos sometan a un modo de vida de renunciación y sacrificio, que la única respuesta a un conflicto bilateral sea la reducción de nuestra esencia y dignidad. El humano es por naturaleza presa y sacrificio, no se generará ningún balance al invertir la esencia de las especies. Hasta que lleguemos a un acuerdo en términos de igual limitación, los vampiros debemos también volver a nuestro ser original.

A los elders y sus bloodlines
Nuestra raza no nace de la carne, despierta a la muerte por la sangre. Más allá de la muerte, en el seno de la oscuridad, más allá de lo humano, ya no existe quién nos quíe ni nos pueda decir qué somos, la única verdad es la bestia en nosotros y lo único que tenemos para sobrevivir es el vago recuerdo de los mortales que alguna vez fuimos. Por vieja o pura que sea la sangre de un elder, él tampoco tendrá respuesta a lo que sucede, si es que somo espectros, enfermos, malditos o demonios, o si es que siquiera ellos son lo mismo que nosotros. Más allá de la muerte, lo único común que aguarda a todos es la desesperación y el desconcierto que se bifurca en infinidad de caminos irreconocibles. Y el que aún busque una familia en la muerte sólo anhela recuperar su fenecida vida humana.

...hay que volver a Anne Rice, sin duda.

jueves, 7 de enero de 2010

HANAN

Este grupo se muestra con bastante convicción e ímpetu. Sobre antecedentes como Mushiik, el proyecto echa mano de la mitología prehispánica, en este caso incaica. El mayor logro está en el diseño de personajes, que combina osadamente el estilo de un manga en dirección al mecha con el de los dioses de mil rostros en las estelas de roca. Los seres múltiples de identidades inmensas recuperan sus dimensiones épicas en la dinámica de estas imágenes. Igualmente, la trama es una reinterpretación compleja de la misma alta mitología e incorpora personajes como Wiracocha y los hermanos Ayar, incluso pertenecientes a distintas versiones de la mitología. Sin embargo, la complejidad de esta trama juega en contra de su propia narrativa, pues la historieta ya asume un dominio bastante amplio por parte del lector respecto a la mitología de base y no se detiene a dar su propia versión de los hechos que la anteceden, por lo que la galería de personajes resulta bastante confusa y hasta a momentos absurda. El problema de narración también se ve en el uso de las viñetas, que a menudo no permiten componer la totalidad de la situación, o los globos que no se distinguen de las cartelas, si son pensamiento, narración o habla y de qué personaje. Finalmente, la redacción del texto tiene graves carencias de puntuación, lo cual tampoco ayuda a la lectura.
Este último grupo de errores se nota mucho menos en la otra historia del equipo, iniciada en la segunda entrega de su revista. New Age Project no parte de referencias externas directas. Su trama y diseños hasta el momento son bastante más simples, y eso también se refleja en la totalidad de sus viñetas: mientras Hanan presenta cuadros atiborrados de miembros múltiples y saturados con efectos de sombreado; NAP muestra grandes espacios blancos con figuras humanas estiradas pero sin apéndices, en secuencias pausadamente desglosadas y claramente comprensibles. Algunos personajes pueden resultar llamativos, pero aún queda mucho por desarrollar en torno a ellos.
Con el interés que demuestran sus miembros, sin duda habrá tercer y cuarto número siempre y cuando los lectores no se pongan demasiado angurrientos. Esperemos que sigan mejorando, que el proyecto de veras lo merece.

Blog de Art Team Perú

viernes, 1 de enero de 2010

-7-

Al fin pude ver esta gran obra fílmica de David Fincher. Partiendo del policial, acaba internándose con tal fuerza en el absurdo y grotesco que toda investigación epistemológica detectivesca se pierde por completo, lo poco de policiaco que queda se convierte en un film noir entreverado con una serie de símbolos de pesadilla.

Me recuerda que Anton LaVey recomendaba tomar los pecados capitales como preceptos de vida en los cuales enorgullecerse, que deberíamos intentar cometerlos tanto como sea posible. La aplicación es debatible, pero la justificación, bastante sólida: como tantas otras acciones de la iglesia medieval, la creación antibíblica y arbitraria de los siete es una medida del oscurantismo. Se trata de situaciones completamente inevitables en la vida diaria del ser humano o de cualquier otro animal. Así se multiplica y potencia la noción de pecado original, la satanización de todo placer, de la propia humanidad, de la vida misma. Así, todo sujeto se vuelve acusable y deudor, y la iglesia se hace a sí misma totalmente necesaria, simplemente para incrementar su propio poder y asegurar su subsistencia. Claramente se refleja de forma sintomática en la culpabilidad universal que se vive en la película de Fincher, la arbitrariedad de la justicia y el daño que es el castigo en sí mismo.
Sin embargo, yo diría que es por eso mismo que, vistos en conjunto, los siete resultan completamente incompatibles: la ambición y la soberbia no dejan mucho lugar a la pereza. La ira y la lujuria tampoco pueden realizarse a la vez y bien se ha hablado de la ira de Dios. Si el Anticristo o el Diablo como Simius Dei pretende reemplazar a su creador, definitivamente son expresiones de orgullo, ambición y envidia, pero deberá dejar de lado la lujuria y la gula al imitarlo, y no será nada si se mantiene en la pereza. La propuesta final de LaVey por ello no resulta tan viable, pero el sentido original de oscurantismo es tanto más fuerte: si algo nos hace renunciar a la lujuria, es la soberbia; si escapamos de la pereza, es por ambición... Como en Ezequiel, el ser humano está rodeado por todos lados por las trampas de la culpa, y por ellas no hay forma de huir del dominio del clero.