jueves, 28 de agosto de 2008

Concursos en setiembre

Me gusta ese bicho con cabeza de pluma. Es de la ya tradicional Prima Fermata cuya fecha de este año ya se acerca. Un concurso de poesía organizado en la San Marcos, abierto hasta el 30 de setiembre. El detalle de este es que va dirigido exclusivamente a poetas inéditos, entre los cuales extrañamente ya no me cuento. Ahora comprendo por qué prima, por qué fermata. Curioso peso el de llevar un libro bajo el brazo, uno que pocos han leído y nadie encuentra en librerías. Pero en fin, no me quejo, ya tengo fecha de publicación para mi poemario. Más bien, pasen la voz a los que aun permanecen en el lúcido silencio, por si desean lanzarse. Las bases aquí.

Otro menos fermatus es el concurso de historietas PUCP, una de los pocoa, si no la única, voz oficial que apoya la historieta por estos lares. Claro que piden un formato muy estricto con tipo de papel y marcador específico, y para colmo hay que enviar los originales, lo cual da mucha pena (la semana pasada dejé un fanart original en una fiesta de anime y jamás lo volví a ver), pero se acepta dada la escacez de oportunidades semejantes. Reciben hasta el 19 de setiembre y las bases son estas.

lunes, 25 de agosto de 2008

Revista Otaku, cuarta edición

Al fin sale a la luz un número más de nuestra revista virtual de anime Kagami. En este número pongo de mi parte un enfoque estructural de Jigoku Shoujo. La niña del infierno tiene mucho de mítica y ritual (¿acaso mito y ritual son casi lo mismo?), pero la teoría también puede llevarse más allá para explicar la caída de las vanguardias y cosas por el estilo.
Por otro lado, al fin tenemos una cantidad más respetable de colaboradores, aunque la mayoría sigan permaneciendo en el anonimato como es costumbre en el espacio inmaterial de la internet, ese perpetuo baile de máscaras. Por ellos es que la portada de la revista así como la mayoría de su contenido está dedicado a Vampire Knight. Por mi parte, mi traducción de ese anime abortó estrepitosamente con pleito de por medio, pero hace poco he retomado el manga, que está bastante mejor que la versión animada, con un par de mordidas bastante eróticas y más de una reinvención compleja del vampiro, centrado en oscuras químicas sanguineas, incluyendo varias cosas que ya recuerdan a un bloodmage...

jueves, 21 de agosto de 2008

Una estética de la precisión

Creí hace un tiempo estar avanzando hacia una estética de la precisión. Muy a diferencia de varios otros simbolistas, no me interesa en lo personal el ambiguar la escritura, el difuminar el fondo de la imagen. Más bien procuro con la mayor exactitud apuntar a hechos inmateriales e inexistentes, describiendo lo impalpable con claridad vívida. Quizás, a menudo, también hechos ambiguos en sí, pero inequívocamente ambiguos, como contraprueba, al menos, de una supuesta certeza.Con esto en mente es que constuyo también esos pequeños aparatitos llamados sonetos cuya teoría ya he mencionado antes, y gano un par de concursos y se los paso a profesores y amigos escritores que asienten seriamente. Alguno me dice que está de acuerdo. Y recién me atrevo a preguntar: "¿De acuerdo con qué?" La respuesta es todo lo contrario a lo que yo habría esperado, y mi amigo me dice que se entiende muy bien la idea central del poema, hasta que le digo que esa no era mi idea.Luego hay otra amiga que sigue mis fanfics fervientemente, a veces toma por héroe al personaje que yo creía rastrero y desgraciado, y aunque intento explicarle me acabo quedando sin argumentos, y aun así mis fanfics le siguen fascinando.¿Estàn siquiera ahí esas cosas que prentendí escribir si es que nadie puede leerlas? En verdad, prefiero pensar que no. Al menos eso justifica en algo, remotamente, mi esfuerzo por corregir y construir un texto tal como lo diseño. Acepto (declaro, exijo) mi muerte como autor. Ante todo, descoyuntar de entrada toda especulación sobre algún fantoche subconsciente que pude haber dicho y no dije. Si no se lee es porque no lo dije, por más que hubiera querido. Claro que de todas maneras como arte el texto se presta a interpretaciones, pero esto debería ser gracias a una estructura de base que podríamos tomar como punto de partida común. Si este no está es porque no he logrado ponerlo. Puedo seguir trabajando en él porque es imperfecto.

jueves, 14 de agosto de 2008

Lo inesperado

Navegando como siempre por la web me encuentro esta vez con esto. Un anuncio modesto e informal, casi desapercibido, de que hace semana y medio en Miami, en un concurso literario, el tercer lugar en poesía se lo llevó Glauconar Yue. ¿Cómo te quedó el ojo? A mí medio chueco, la verdad tuve que clickear varias veces y copiar la dirección porque la página no me abría. No tenía idea qué concurso era ese. Ya antes he visto un par de personas usar mi nombre en vano, no sólo a mi "editor" que me pone palabras falsas en la boca, sino también a algunos otros que me usan de nick para hablar pavadas. El concurso llevaba por título el nombre de un cierto Nicomedes Santa Cruz, un autor tan peruano que ha desmerecido mi atención. Pero su nombre me recordó a algo que de hecho hice en los yunaites, sin muchas ganas en verdad, pero por si acaso, decidí mandar un cuento y un par de poemas a un concurso en Miami. Un mes antes había perdido en un concurso de fanfics. Porque cuando me esfuerzo en arreglar el cuento, escoger específicamente lo que sea más digerible para el jurado de turno y llevarlo lo más lejos que puedo; en esas ocasiones inevitablemente no sólo no gano como todos los demás, sino que personal y particularmente pierdo el concurso en último lugar. La verdad la última vez que había ganado algo fue en el colegio, porque ahí no había nadie más que fuera aficionado a la escritura. Considerando todo eso, agarré unos cuantos sonetos que ya he leído antes en el Antares, el Cafae y el Delfinos en Lima, ante una audiencia silenciosa e indiferente, todos bastante viejos, los sonetos, pero por lo mismo revisados y medianamente maduros, y les puse el título provisional de "Sonetos nuevos de materias viejas", aunque en verdad lo viejo es la forma del soneto y lo nuevo es justamente la materia. No fue mayor dolor porque el correo al interior de los yunaites es ridículamente barato, así que lo mandé y me olvidé, y punto. Mejor darlo por muerto. Pero bueno, ahora resulta que había ganado, y recién me entero. Sacarán un libellum en noviembre titulado Poetas y Narradores del 2008. Ya veré cómo es eso.

sábado, 9 de agosto de 2008

Contra mis lectores

Al parecer empiezo a reconocer a otra nueva fracción distinta de lectores míos, gente que conozco por equis razones y me dice cosas como "Nunca había conocido a un escritor" o, al ver mis dibujos de autómatas victorianas, deducen que se trata de "gente bien antigua". Parecen tener la idea de que yo y mi libro (siendo en esencia casi lo mismo) somos una forma de relacionarse con la alta cultura a la que persiguen pero no pertenecen... El concepto de alta cultura, muy a menudo el único concepto considerado por la escuálida crítica, que en el fondo es la forma de lectura más superficial posible, pues se trata de elojiar a un libro por ser libro y denigrar a una película de ciencia ficción por su género, sin importar de qué traten. Yo por mi parte me enorgullezco de lo que este y mis otros escritos tienen del comic, del cine y del anime. En ese momento es que salta el igualmente contrarioso calificativo de Pop-art. Por más anime y fanfics que ingiera, nunca he hecho ni haré nada parecido a Pop-art. A pesar de jactarse de unir "lo alto y lo bajo", el Pop-art justamente justifica su esencia en la existencia de esa brecha entre altos y bajos, pone al arte como antónimo de pop para presentarse como paradójico y revolucionario, pero al depender de esa brecha es en verdad eso lo que representa y sólo ayuda a agravarlo. Yo no creo en esa brecha, no importa de dónde vengan, las ideas pueden ser geniales o estúpidas únicamente por su nivel de elaboración y abstracción.
Me he ido muy por las ramas y perdido de vista por completo lo que estaba haciendo... Creo que andaba insultando a mis lectores. Sí, a lectores como tú. Me doy cuenta que lo he hecho ya varias veces antes en este blog, perdiendo de vista para quién escribo. Pero, ¿para quién escribo? Pues desde siempre decidí que este blog sería poco más que una versión pública de los apuntes mugrosos que desde siempre hago compulsivamente al borde de mi cuaderno, esos que quizá algún día retome para escribir algo mejor o simplemente para acordarme de las ideas que afectaban mis decisiones hace un tiempo y replantearlas. O sea, en verdad no para ti. Pero claro, como es público, hay gente que se fastidia, que responde, etcétera. Esa es una de las razones por las que en mi vida diaria soy una persona deshonesta e hipócrita: en el fondo me cago en todo y en todos, y aunque ya hay muchos a los que les caigo quaker por lo poco que dejo entreveer, la verdad no podría trabajar con nadie si fuera completamente honesto. Supongo que dejaré algunas cosas de lado igual que me reservo ya desde hace un tiempo mis ideas sobre los cuentos que ando escribiendo y quizá nunca leas. Pero ya sabes: en el fondo me cago en ti.

martes, 5 de agosto de 2008

Disertación demonológica frente al paganismo

Anduve por ahí leyendo un relato sobre la historia de Lilith, escrito por un aficionado - ¿un aficionado? ¿acaso existen los profesionales que no sean pura pose? Yo tampoco soy más que un tipo que escribe. En fin, publicada de manera informal, casi a modo de fanfic, aunque escrita en un tono bastante formal, casi pretencioso, pero solo casi, y eso está muy bien. La forma de ensamblar las tan diversas piezas es congruente y demuestra erudición, la estructura del relato resultante es heterogénea e irregular, pero eso es parte del universo mítico. En cuanto a la materia, el "contenido", la parte menos fiel y por ello más interesante es la inicial, que nos liga al Tiempo antes de la luz, haciendo un puente con la Lilitiu cósmica mesopotámica, lo cual obliga al autor posteriormente a hacer más enmiendas interesantes en la posición y relación del dios padre.
Si bien estoy haciendo hincapié en esta parte desde el punto narrativo y literario, por otro lado muy distinto debería decir que no estoy tan de acuerdo. Ese lado sería el demonológico (planteemos una demonología científica análoga a la teología académica, pero superior en la naturaleza plural de sus entes). En la cábala, siendo creación de Dios y hermana idéntica de Adán, Lilith elige el camino de la desgracia por cuenta propia y es en su propio derecho la creadora de lo real y lo pecaminoso, encarna la verdadera libertad de albedrío la cual incluye darle la espalda a Dios y a su hegemonía mayúscula. Colocar a Lilith como precedente al dios padre y hablar de este Tiempo antes de la luz, sobre todo en la forma en la que es descrita aquí, pone a la oscuridad en lo que ocupara en el relato cabalístico el Edén, convierte al dios padre en el traidor y creador de la existencia, condenando nuevamente la existencia misma desde un architexto idéntico. Este dios padre que no es Dios, evidentemente tiene un contenido metafísico y espiritual muy distinto. Experimentarlo de forma trascendental no se deriva de la fenomenología del otro. Al fin de cuentas, parecería estar ahí solo por influencia de un monoteismo precedente, como personaje heredado y no autónomo. Así, pues, este relato se revela como intertextual y dialógico, por lo tanto mítico solo de forma limitada, pues no es un mito que en sí mismo constituya la realidad desde la base desierta, sino que se dedica a arreglar cuentas con un discurso recesivo. Es más que nada un metamito.
Esta construcción metamitológica se corresponde en verdad a lo que celebran los grupos autodenominados como paganos. Salta de entrada la cuestión de qué significa esta denominación si es que la palabra fue inicialmente acuñada por el cristianismo para designar a sus muy diversos enemigos. Lo pagano como tal surge entonces de manera necesariamente poscristiana, como una reivindicación de un complejo irreversiblemente digerido por la inquisición. Igualmente, metamitología contestataria, búsqueda de un pasado inexistente, aunque no quiere decir que no pueda conllevar a una fusión antihistóricamente congruente como en la gran era de los magos modernistas. En verdad, mucho mayor es el poder de una mitología futura.